22 diciembre, 2007

15 agosto, 2007

Avellaneda

El Cabezón y Martín son primos, se criaron juntos y son como carne y uña. Cuando uno estornuda el otro se limpia la nariz. No saben muy bien lo que es la simbiosis, pero ellos son un ejemplo perfecto de unidad. El Cabezón y Martín acarician los treinta, pero no se nota. Es que uno arrastra parte de una acné que lo persiguió de adolescente y con eso disimula, mientras que el otro, con una moral de fierro se ríe de su pelada incipiente y hace milagros con el gel. Salen a bailar juntos, tienen idéntico grupo de amigos y manejan los mismos códigos.

Sin embargo hay una cosa que los diferencia y divide las aguas de manera definitiva. A la hora de jugar al papi, en ese especie de ritual que tienen todos los martes a la noche con los viejos compañeros del secundario, el Cabezón tira caños y sueña que es el yorugua así a secas, y rememora a Rubén Paz, mientras que Martín aprovecha ese mechón rebelde para meter pases geométricos e imitar a Bochini. Cada semana previa al clásico están distintos. Se encuentran, se ven y cumplen con todos los mandamientos que los unen, pero a medida que se va acercando el domingo, las horas se hacen eternas y el reloj parece de arena. Esta vez encima, tuvieron que alterar la rutina ya que hubo que madrugar el domingo, pero como no hay mal que por bien no venga, la tarde pudo ser aprovechada por ambos para ver a "esa amiga con derecho a roce".Hicieron lo mismo de siempre. Se encontraron en la Avenida Mitre, se saludaron con naturalidad tratando de disimular los nervios, transitaron las pocas cuadras comentando los temas menos apasionantes que un mortal puede tratar y por culpa del cacheo policial se separaron a los pocos minutos.

Martín entró rápido, sabía que el rojo llevaría "una banda de aquellas" y entonces quería tener una buena ubicación en esa popular que ya estaba nutrida. El Cabezón respetó sus cábalas aún yendo contra ese domingo que recién se estaba desperezando, y por eso contrariando el horario compró el chori sin pensar en sus efectos . "Todo sea por la Academia" pensó, y le metió para adelante. Después se confundió entre la gente y celebró la puesta en escena de la hinchada con banderas y globos.

El partido solo les dio calor en el primer tiempo. El Cabezón aplaudió los enganches de Maxi Moralez, grito con la vena hinchada el gol de Sava, (justo un "colorado" amargando al rojo) y temiendo lo peor por adelantado se lamentó por las chances desperdiciadas en ese comienzo alentador. Martín aguanto estoicamente ese inicio tan frustrante e igual que todos los "diablos" esperó que cambiara la marea. Cuando Rodríguez puso las cosas iguales festejó con un viejo que tenía al lado, se bancó la avalancha y recordó a otros tantos orientales que hicieron grande la historia del rojo.

El complemento los aburrió como a todos. Solo la elegancia de Pellerano sacó del tedio al Cabezón y la chance clarita de Denis hizo que Martín se encendiera nuevamente.

El resto fue pensar lo mismo que los jugadores y arriesgar poco para la victoria, si el riesgo era terminar con una derrota.

El final los encontró a los dos gritando como desaforados. Los separaban más de cien metros pero los igualaba la pasión. Uno le gritaba por las copas obtenidas, el otro lo verdugueaba por el transitorio alquiler de su cancha .

Una hora después del cierre, se encontraron en el mismo lugar del que habían partido y como les pasa siempre en los últimos tiempos, empezaron hablando del partido, para rápidamente empezar e recordar la rica historia de ambos. Concluyeron que la fiesta estuvo afuera, que los recuerdos inolvidables son los peores enemigos de la actualidad de los dos y que en momentos en los que hay que tener calma, lo único que no tendrán los técnicos será tiempo para trabajar tranquilos. La pizzería los esperaba y el olor de la fugazza ya los estaba llamando. El domingo era todo para ellos y el sol era una maravilla. Valía la pena aprovecharlo,y olvidar lo que pasó, porque a la Avellaneda futbolera hace tiempo que la invade un eclipse.

05 agosto, 2007

Este tema me hace acordar a mis 12/13 años.

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Has visto un ciclo en televisión de cine en tiempos de Franco
yo soy aquel chaval que creció en la fila de losmancos.
Si un dedo acariciaba una pierna, un cuello, unsujetador
bramaba la temible linterna del acomodador.

Ella tenía catorce abriles en canal
sobre la rodilla rebeca para disimular.
Aquel sabor a chocolatina, a piel, saliva y sudor
la carne de gallina me pone en el corazón.

En pantalla Dalila cortaba el pelo al cero a Sansón
y en la última fila del cine, con calcetinesaprendimos tú y yo.

Juegos de manos, a la sombra de un cine de verano.
Juegos de manos, siempre daban una de romanos.

Era condición esencial organizar bien el modo
de entrar en la semioscuridad blanca y negra delNo-do.
Y mientras en el circo un león se merendaba a uncristiano
la nena se dejaba besar que no la pille suhermano.

Si estrenaban Cleopatra y pedían el carnet
yo iba con corbata y pomada que cura el acné.
Hasta que aquella bici de mi niñez se fuequedando sin frenos
y en la peli que pusieron después nunca ganabanlos buenos.
[Una De Romanos Lyrics on http://www.lyricsmania.com]

Y mientras en pantalla prendía fuego a Roma Nerón
contra la última valla del cine y en calcetinesaprendimos tú y yo.

(Estribillo)

Hoy que todos andan con videos porno americanos
para ver contigo me alquilo una de romanos...

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Perdón. Escaso de ideas y con mucha información en mi cabeza.

29 junio, 2007

Operación Masacre, horror y clandestinidad.

Empezar un análisis del libro “Operación Masacre” hablando de este sin hacer una referencia de la situación social por la que se encontraba el país en el año 1956 seria darle poca importancia a los hechos.

En ese año el país se encontraba bajo el mando del gobierno de facto que había destituido al general Perón, al frente de este estaba el general Aramburu. Este gobierno de facto quedo en la historia nacional por varios motivos que si bien pudieron haber sido efectuados por cualquiera de los otros cinco golpes de estado que sufrió la argentina en el sigo XX (1930 José Félix Uriburu, 1943 Juan Domingo Perón, 1962 José Maria Guido, 1966 Juan Carlos Ongania y 1976 José Rafael Videla) tuvieron lugar en este mandato. Por ejemplo:

  • En el gabinete del nuevo gobierno se produjeron cambios sustanciales respecto al anterior
  • En el ámbito económico, Argentina ingresó al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial. Se realizó y se finalizó una buena cantidad de obra pública, como, por ejemplo, la Usina de San Nicolás, en 1957.
  • Se promovió la industrialización de la Patagonia.
  • Se le cambió el nombre a la Universidad Tecnológica Nacional (que durante el gobierno de Perón se llamaba Universidad del Trabajo).
  • Respecto a la Constitución Nacional, el gobierno de facto de Aramburu declaró derogada la reforma de 1949 , y convocó a elección de convencionales para que la Convención Constituyente reformara la Constitución sancionada en 1853
  • En 1956, un grupo de militares nacionalistas y peronistas se alzó contra el gobierno de facto de Aramburu, liderados por el general Juan José Valle. El levantamiento fracasó y fueron fusilados. La decisión de fusilar a Valle respondió a una orden directa de Aramburu. Los civiles que participaron fueron fusilados ilegalmente por decisión propia del jefe de policía, coronel Desiderio Fernández Suárez

A partir de este último suceso Rodolfo Walsh realizó una investigación la cual quedó documentada en el libro “Operación Masacre”, libro que pasaremos a analizar a continuación.

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La Edición:

Empezaremos hablando del diseño de la tapa y los detalles de la entrega por parte de “Editorial de La Flor”: El libro, cuenta con un diseño de tapa donde se muestra a un grupo de personas de rodillas y un hombre tirado en el piso, dando la impresión de que ha sido fusilado. A esta gente se la ve como “entregada” a un fusil que asoma de la parte derecha de la tapa. Nos da toda la impresión de que están siendo amenazados o directamente asesinados por este fusil maldito. A simple vista la parte que más nos llama la atención es una persona vestida de blanco y con los brazos abiertos. La apariencia de todos deja bastante en claro de que estamos hablando de obreros.

En la parte superior de la tapa tenemos el nombre del autor (“Rodolfo Walsh”) en letras blancas. Debajo del nombre del autor aparece con letras rojas el titulo de la obra (“Operación Masacre”) en letras rojas y haciendo alusión a la sangre. El detalle grafico del titulo es la “o” de operación, que representa un disparo y la tilde sangre que sale al impactar.

En la contratapa vemos una foto del autor, en el ángulo superior derecho del libro, una breve reseña histórica, algunos datos importantes del libro y las repercusiones que tuvo el libro al salir. Debajo de esto una breve biografía de Rodolfo Walsh.

Dentro del libro nos encontramos con una introducción al autor por parte de Osvaldo Bayer con el titulo “Rodolfo Walsh: Tabú y Mito”. Osvaldo Bayer habla de Rodolfo Walsh como una persona en la que gran parte de su vida se resume en: Conciencia. Podríamos hablar de Rodolfo Walsh como una persona absolutamente valiente pero sin llegar a la exageración de un héroe: “El tampoco es el héroe de la película sino solamente un hombre que se anima”. Las palabras de Osvaldo Bayer nos ayudan a comprender quien era este desaparecido, apresado y fusilado por las fuerzas armadas años después. Este nos resume muy bien lo que fue Operación Masacre en un contexto social turbio: plena epoca de dictaduras, lo cual llevo al autor al fusilamiento, Bayer nos dice “Operación Masacre es el prologo de la tragedia que vendrá después. Aramburu y Rojas serán el prologo de Videla y Massera. Rodolfo Walsh se convertirá en testigo protagonista. Será asesinado a balazos, como sus personajes de José León Suárez. Nuestra sociedad aplaude frenética a nuestros intelectuales que cumplen ochenta años y nos han ayudado tanto a tener siempre prestos el punto final y la obediencia de vida”. Y en cuanto a Rodolfo Walsh nos agrega: “Rodolfo Walsh no existe. Es sólo un personaje de ficción. El mejor personaje de la literatura argentina. Apenas un detective de una novela policial para pobres. Que no va a morir nunca

El Libro:

Para empezar deberíamos saber que esta historia apareció publicada en el periódico “Revolución Nacional” entre el 15 de Enero y fines de Marzo de 1957. En seis artículos.

También en la revista “Mayoría”, del 27 de mayo al 29 de Julio de 1957: en un total de nueve notas.

El libro está dedicado a “Enriqueta Muñiz”. Luego nos muestra una frase textual dicha por el Comisario Inspector “Rodolfo Rodríguez Moreno” que dice: “Agrega el declarante que la comisión encomendada era terriblemente ingrata para el que habla, pues salía de todas las funciones específicas de la policía”.

Empieza con un prologo escrito por el autor donde nos comienza explicando la manera en que comenzó a investigar el caso, utilizando muy claramente el método de Observación Participante: “La primera noticia sobre los fusilamientos clandestinos de junio de 1956 me llegó en forma casual (…), seis meses antes, nos había sorprendido una medianoche el cercano tiroteo con que empezó el asalto al comando de la segunda división y al departamento de la policía, en la fracasada revolución de Valle”. Este método de investigación lo utiliza en gran parte del libro, ya que nuestro autor, de clara inclinación a la izquierda política, nos cuenta sus movimientos frente a las denuncias llevadas acabo a partir de la investigación realizada.

El libro está dividido en tres partes:

Primera Parte: Las Personas.

En esta primera parte del libro, Walsh, nos introduce más de lleno en la historia contándonos de una manera muy literaria quiénes eran cada uno de los fusilados (Juan Carlos torres, Horacio Di Chiano, Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Miguel Angel Giunta, Rogelio Díaz, Carlos Lisazo, Mario Brión, Norberto Gavino, Juan Carlos Livraga, Vicente Damián Rodríguez), como fue que llegaron a la casa del fondo de Horacio Di Chiano.

Claramente, el autor, utilizó el método de investigación Cuantitativo, ya que encuentra la forma en que se entrelazan todas las historias, las cuales terminan en la gran tragedia.

Segunda Parte: Los Hechos:

Aquí, el autor, comienza a desarrollar la manera en la que transcurrieron los hechos. Utiliza un método clásico: Las Entrevistas.

De esta manera empezamos a enterarnos que fue lo que realmente pasó aquella noche del 9 de junio de 1956. Comenzamos a conocer a los implicados en el caso, tanto militares como policías, y el papel que cumplía cada uno de ellos. Rodolfo Walsh logra introducirnos en la lectura del libro combinando todo tipo de persona implicada en el caso y llegando al momento de la tragedia de una manera muy particular: “Por el borde del baldío hacen caminar a los detenidos. Los vigilantes los empujan con los cañones de los fusiles. La camioneta entra en la calle y les alumbra las espaldas con los faros. Ha llegado el momento.”. Luego de estas palabras tan trágicas llega el momento del fusilamiento y aquí la historia cambia de rumbo, para demostrar la forma en que Walsh nos introduce en el momento llegando, incluso, a hacernos transpirar en el momento de la lectura…este fragmento de los momentos posteriores al fusilamiento habla por si solo: “No los ve pero sabe que le apuntan a la nuca. Esperan un movimiento. Tal vez ni eso. Tal vez le tiren lo mismo. Tal vez les extrañe justamente que no se mueva. Tal vez descubran lo que es evidente, que no está herido, que de ninguna parte le brota sangre. Una nausea espantosa le surge del estómago. Alcanza a estrangularla en los labios. Quisiera gritar. Una parte de su cuerpo -las muñecas apoyadas como palancas en el suelo, las rodillas, las puntas de los pies- quisiera escapar enloquecida. Otra -la cabeza, la nuca- le repite: no moverse, no respirar.”. Los sobrevivientes de la masacre viven un momento obvio de tensión y pasan por cosas terribles ya que a los asesinos no les sirve, por claras razones, que haya gente protagonista de semejante desgracia. La policía comienza una búsqueda de estos y con torturas esconden a los implicados, prohibiéndoles incluso de comida.

Tercera Parte: La Evidencia:

En la tercera y última parte del libro se hace más hincapié en la parte legal y judicial del caso, Walsh consta de documentos directos. Comienza mas a fondo los estilos Cualitativos, ya que Walsh toma gran parte del trabajo de denuncia del caso. También figura en gran parte de “La Evidencia” el nombre de Livraga y con respecto a esta persona hay una parte muy interesante donde muestra claramente que La Policía negaba los hechos: “Los hechos que relato en este libro fueron sistemáticamente negados, o desfigurados, por el gobierno de la Revolución Libertadora. La primera versión oficial es el telegrama dirigido al padre de Livraga, el 12 de Junio de 1956, por el jefe de la Casa Militar, capitán Manrique, donde se dice que Juan Carlos Livraga fue “herido durante un tiroteo

Después de las tres partes del libro tenemos los Apéndices del mismo:

Apéndices:

“Operación” En el Cine:

En 1971 Jorge Cedrón decidió filmar “Operación Masacre”. Estas filmaciones fueron bajo la clandestinidad que la dictadura de Lanusse impuso a la mayoría de las actividades políticas y a algunas actividades artísticas. La película fue proyectada en todos los barrios sin que la policía lo supiera, no lograron ver una copia de estas. Esto sucedió gracias a agrupaciones políticas y sociales, estudiantiles y sindicales, peronistas.

Luego, en esta parte del libro, contamos con una serie de Prólogo, Introducción, Apéndice y Epílogo, históricos del libro, de ediciones anteriores y una “Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar”, la cual consta de cosas muy interesantes para analizar:

Esta comienza de una manera muy particular, “La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la perdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.”. Podemos notar las cosas que debió sufrir Rodolfo Walsh tan solo por pelear contra la injusticia y la ambición de unos pocos que son capases de utilizar cualquier tipo de medios para lograr poder y dinero.

Esperemos que hoy, año 2007, podamos gritar para siempre:

NUNCA MÁS

27 junio, 2007

22

Las mujeres vampiro son menos peligrosas que las mujeres con sexo prehensil.
Desde hace siglos, se conocen diversos medios para protegernos contra las primeras.
Se sabe, por ejemplo, que una fricción de trementina después del baño, logra en la mayoría de los casos inmunizarnos; pues lo único que les gusta a las mujeres vampiro es el sabor marítimo de nuestra sangre, esa reminiscencia que perdura en nosotros, de la época en que fuimos tiburón o cangrejo.
La imposibilidad en que se encuentren de hundirnos su lanceta en silencio, disminuye, por otra parte, los riesgos de un ataque imprevisto. Basta con que al oírlas nos hagamos los muertos para que después de olfatearnos y comprobar nuestra inmovilidad, revoloteen un instante y nos dejan tranquilos.
Contra las mujeres de sexo prehensil, en cambio, casi todas las formas defensivas resultan ineficaces. Sin duda, los calzoncillos erizables y algunos otros preventivos, pueden ofrecer sus ventajas; pero la violencia de honda con que nos arrojan su sexo, rara vez nos da tiempo a utilizarlos, ya que antes de advertir su presencia, nos desbarrancan en una montaña rusa de espasmos interminables, y no tenemos más remedio que resignarnos a una inmovilidad de meses, si pretendemos recuperar los kilos que hemos perdido en un instante.
Entre las creaciones que inventa el sexualismo, las mencionadas, sin embargo, son las menos temibles. Mucho más peligrosas, sin discusión alguna, resultan las mujeres eléctricas, y esto, por un simple motivo: las mujeres eléctricas operan a distancia.
Insensiblemente, a través del tiempo y del espacio, nos van cargando como un acumulador, hasta que de pronto entramos en un contacto tan íntimo con ellas, que nos hospedan sus mismas ondulaciones y sus mismos parásitos.
Es inútil que nos aislemos como un anacoreta o como un piano. Los pantalones de amianto y los pararrayos testiculares son iguales a cero. Nuestra carne adquiere, poco a poco, propiedades de imán. Las tachuelas, los alfileres, los culos de botella que perforan nuestra epidermis, nos emparentan con esos fetiches africanos acribillados de hierros enmohecidos. Progresivamente las descargas que ponen a prueba nuestros nervios de alta tensión, nos galvanizan desde el occipucio hasta las uñas de los pies. En todo instante se nos escapan de los poros centenares de chispas que nos obligan a vivir en pelotas. hasta que el día menos pensado, la mujer que nos electriza intensifica tanto sus descargas sexuales, que termina por electrocutarnos en un espasmo lleno de interrupciones y de cortocircuitos.

06 junio, 2007

Ultima carta a mi gran amor.

El concepto de hombre es algo muy discutible. Yo era un hombre con todas las letras aunque tenía un problema muy grande, ese problema se llamaba como vos. Lo que pasó no me gustaría contarlo, solamente voy a aclarar que si lo hice lo hice porque te amaba. Después de todo es mi vida, no tenés por que llorar, al contrario, sentite fuerte. Ya te dije, lo hice por vos.

Hoy soy un fantasma, aunque la palabra fantasma no me guste, prefiero que me llamen “Ángel”. Como mi nombre, Ángel.

Eva, fue tan lindo hacer todo lo que hice, sentí por fin lo que había querido sentir toda mi vida. Te amaba. Aunque hay algo que no me gustó tanto, no tenias por que llorar así, era mi destino, vos eras mi destino y sin embargo nunca logré ganar tu amor por completo, siempre había algo que no nos dejaba ser feliz, pero por suerte ya está, ahora si que soy un ángel, TU ángel.

Hoy, ¿Qué te puedo decir? Es muy lindo esto, pero faltas vos Eva, le darías mas color a la eternidad, a todo esto tan blanco.

Espero que puedas entenderme, todavía sos chica, nos encontraremos en unos cincuenta años aquí, adonde empiezo a esperarte y adonde te esperaré todo lo que haga falta. Aunque no me quieras, aunque sea uno más o aunque todo lo que puedas decir sea “no me di cuenta”.

Eva, no te castigues.

Eva, siendo un ángel, todavía te amo.

03 mayo, 2007

Que triste sería perder la alegría, la diversión.
Me dolería ser historia para lo que en la adolescencia me acompañó.
Es cierto. Se necesita cambiar.
Pero que el cambio no sea brusco.
Porque todavía tengo mucho para dar.

Cómo seré de grande?
Cuál será mi misión?
Tan solo vivir me queda.
Sin perder la alegría. Sin perder la diversión.


Quizá no logre encontrar el mensaje que las canciones intentan transmitir. Estas palabras fueron las únicas que me despertó la letra del tango Acquaforte. Lo que no dudo, de ninguna forma, es que ningún plan de vida, ninguna persona proyecta para su futuro algo similar a la historia contada en dicho tango.
Con un poco de suerte se puede ser grande siendo también adolescente, haciendo referencia a la alegría que estos tienen o la facilidad de diversión, sin dejar de lado las obligaciones o problemas de un adulto.



¡Cuidado, esto fue escrito por un adolescente!

14 abril, 2007

morir sonriendo.

Y cada tanto la alegría aparece.

Y las ganas de que sea mañana
Y pensas por que hoy se termina.
Y sonreís sin darte cuenta.
Y lo que alguna vez soñaste aparece
Y te parte al medio
Como un árbol castigado por un rayo.

Y soñaste con ella.
Y soñaste con tu futuro.
Y creíste que no serias nadie
Y ves que podes llegar a serlo.
Sin darte cuenta, sin saberlo.

Y sentís ansiedad, pero de la linda.
Y tenés que ser paciente,
Pero como serlo?
Cuando todo lo que querés en la vida
Esta a unos pocos metros.


morir sonriendo.
hermoso creerlo.

13 enero, 2007